jueves, 22 de septiembre de 2011

Hoy

Escucho la música de mi país y se me hace una gotera en el ojo izquierdo; el derecho empieza a brillar reflejando en él mi pasado, mi presente y mi futuro; es la nostalgia que caracteriza a mi cultura o mi forma de sentirla; es el tiempo que no para pero que siempre me recuerda que estoy aquí y que este es mi momento.


Una mañana tal vez me encuentre sentado en las piedras de mi playa limeña favorita y sienta mi mar salpicándome en el rostro. En ese momento recordaré las aguas de esta ciudad que me alberga con tanto cariño y también la extrañaré.


Es como si uno dejara en el mundo partes de uno mismo que siempre intentan atraernos a su encuentro. Es por esto que, los que nos vamos, extrañamos. Sin embargo, como seres vivos, nos adaptamos y aprendemos a disfrutar de nuestro nuevo entorno.


Amo la ciudad que me vió nacer y amo cada lugar que me adoptó, amando. Amo ver el sol saliendo por el lado contrario en el que lo vi por primera vez y ocultándose a mis espaldas mientras veo las olas del Atlántico. Hay arte a donde sea que yo vea y vivo con él desde mis propias entrañas. Es mi gran amante.Ahora leo lo que escribo y siento que no sé cómo terminar. Una vez leí que el arte del pueblo suele tener finales abiertos, sin un gran "felices por siempre", porque nunca sabremos lo que pasará mañana. Sin embargo pienso que mi camino ya está trazado. Voy hacia él con fuerza y si caigo antes de alcanzarlo, alguien más lo logrará por mi.




Juan José Oviedo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

El tiempo en botellas

Viejo amado enemigo

motivador letargante

insomnios constantes

sonrisas de día

es triste el recuerdo

es hermosa la envidia

que linda la muerte

cuando la vida fastidia

es un llanto de hadas

el cantar de sus besos

dulce triste partida

canciones de media noche

una cruz en el cielo nos guía

una sombra en el mar nos batalla

qué bueno es sentirse insensible

cuando la sangre se congela en la frente

qué bueno es sentirse sensible

cuando el cerebro se congela de frío.



Juan José Oviedo.

martes, 31 de mayo de 2011

El Xirco Habría


Fotografía de Juan C. Sanchez

"Viajar en tren,
eX lo mejor,
Xe tira del cordón
y Xe para el tren.

El inXpector..."




"Todos alguna vez soñamos con un carromato mágico exiliado que traía la vida de millones de artistas excéntricos de un lugar extraño con costumbres de lo más extravagantes".

Hoy quisiera que ese tren bajara sobre el techo de mi casa y dejara caer un trapecio. En él, una hermosa acróbata con rostro casi sin gestos, colgada con las corvas en la barra, estiraría su mano para tomar la mía. Sería entonces cuando yo la sujetaría y empezaría a volar a la velocidad de la luz llegando quizás al centro de la arena, de algo similar a un circo criollo, allí, el dueño de la carpa me pintaría una sonrisa.



Juan José Oviedo

sábado, 28 de mayo de 2011

Sin sentido

Abandono.

Soledad.

Tristeza.

Agonía.

Melancolía.

Cuántas lágrimas, en el mundo, son forzadas para no caer.
Cuántos golpes.
Cuántas sábanas vacías luego del amor. Cuánto dolor, cuánta angustia.

Cuán útil es ser.
Cuán bueno es servir.
Cuán vivo uno puede existir.

Cómo amar si amar es tan diferente
si la diferencia entre todo es lo que lo hace más real.

Un latido.
Dos.

Un consuelo.

Un abrazo casi sin sentido.
Un sentido.

Qué sentido.

Sin sentido.






Juan José Oviedo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Alerta

Luego de tanto esperar no me quedé dormido...
las ovejas no contaban sueños,
los hombres no pastaban en los campos verdes
y los perros guardianes ya habían comido demasiado.


Juan José Oviedo

lunes, 5 de julio de 2010

odip nu meiuqer

Una vez más el viento soplando indesiciones
una vez más cantando entre sollozos
es el despertar tan duro como una apedreada con los ojos vendados
es la vida un canto de requiem interpretado por las aves más bellas

¿Sientes en el viento la brisa del mar?
¿la sientes?
¿sientes algo que no sea el peso de un futuro incierto sobre el pecho?

Mi cuerpo se calienta con el pensar de un cerebro aturdido
mi estómago se retuerce y solo gime de dolor
hace frío entre la piel y los músculos de mi cara
todo se nubla cuando intento ponerme en pie

¿Cuán profundo uno debe caer en su conciencia para entender el rumbo que su corazón lo hizo tomar?
¿cuánto dolor precisa el pecho para entender que uno tiene miedo?
¿cuántas golpes más debo aguantar en pie?


Juan José Oviedo.

sábado, 3 de julio de 2010

Basca

Constructora de pesadillas y falsas verdades
destructora de equilibrio
sal de allí, por qué te escondes
sal de allí y muéstrate de verdad

Eres miasma que contamina el ambiente
óxido que carcome lo construído
eres la leña de una fogata que se apaga con la lluvia
el carbón quemado que no se ha de volver a usar

Sal de mi camino y llora sangre
huele tus lágrimas
y duerme por siempre.



Juan José Oviedo.