Vivo atormentado,
siendo alguien que quisiera ser comprendido de una manera, expresándose de otra,
intentando no copiar el modelo de la indecisión decisiva de tus actos.
Fuiste y serás siempre cosa del pasado,
relativo perfecto,
nada y sin importancia.
Vivo satisfecho,
de mis actos y de mis virtudes,
de mis malas decisiones,
de mis malas acciones, que distan de ser un buen niño explorador,
de mis bajas pasiones,
de mis altos honores
y del amor que tengo y que nuevamente guía la luz en mi vida,
que desata las soguillas de mi pantalón de pijama, con las manos atrapadas a miles de kilómetros,
quien sueña sobre su almohada soñando más aún que está sobre mi pecho,
envuelta entre mis brazos,
piel con piel,
caliente decisión llena de sentimiento,
sexo iracundo desenfrenado y exitante,
pasión que no termina,
pasión que comenzó sin comenzar através de una pantalla.
Vivo la vida y no muero por ella...
hace mucho decidí no hacerlo más.
Vivo la vida herido de por vida..
porque andar sufriendo me hace sentir las cosas con más intensidad.
Vivo la vida con la cabeza al suelo...
intentando comprender al mundo.
Vivo la vida tal y como soy...
cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo,
cada instante...
Juan José Oviedo.
En definitiva un buen escrito (para mi), una oda a la vida, que con los tiempos que corren no es poco. Seguiré pasado.
ResponderSuprimir