Pon tu mirada en el cielo,
corta el viento con tus pasos,
cierra los ojos si tienes miedo
pero nunca dejes de andar.
Las lágrimas son eternas,
ni se acaban ni se acabarán,
o quién sabe,
es cuestión de ahorrarlas como al mar,
es cuestión de disfrutar,
de sentir,
de joder y de arrancar.
Siente cada día como un descuento de vida,
no es un año más sino uno menos,
goza del trabajo, de las letras y de las mujeres,
de un buen trago,
del humo de un cigarro y de alimento.
Recuerda los momentos más felices y luego que no vives de ellos.
Es tiempo de seguir andando.
Juan José Oviedo.
(Texto modificiado)
La razón expuesta, en forma poética. Me reitero.
ResponderSuprimirGracias por la visita. Me tomé la licencia de linkear tu blog, espero no te incomode.
ResponderSuprimirNo, sólo agradecértelo.
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