Ahora enciendo el televisor para hacerme compañía.Después de sentirte plenamente, descansando de mi lado, es doloroso saber que nuevamente estás muy lejos.
La noche silenciosa, sin el olor de tu cabello, no logra conciliar mi sueño. Y con la forma de tus dedos mi espalda se congela, mi cuerpo luego de antes derretirse solo siente frío.
Ahora solo cuento los días que me faltan para una incierta partida. Solo deseo acariciarte en vivo, una vez más y para siempre. Y cantarte al oído o recitar un poema... quizás un cuento con los ojos de ceniza encendida, como el cuento de García, o como el cuento de nuestros días que poco a poco entiende su sentido...
Las ruinas son más bellas con tus pasos agitados. Y es que el pasado entero encuentra un nuevo significado. El mundo se construye desde un suspiro. La vida inicia desde un reencuentro.
Juan José Oviedo.
Es como si brillara una luz, en estos dos últimos párrafos. Muy buen post.
ResponderSuprimirEs como si una luz se hubiera terminado de encender después de un tiempo y ahora que puedo ver más claro compruebo que hay mucho más por caminar y eso me alegra. Me alegra mucho, sobretodo ahora que una alianza me sostiene y me apoya mientras abro camino en nuestra vida.
ResponderSuprimirCoge el machete, y no dudes en abrir camino…
ResponderSuprimirMe hizo recordar la letra de una canción de Cypress Hill: Agarro el micrófono como machete que va abriendo, los caminos y las veredas aqui en la tierra...
ResponderSuprimirEn fin. En esas ando, con fuerza.